Protrusión Discal: Qué Significa en tu Resonancia

Si te acaban de entregar un informe de resonancia con el término protrusión discal — o sus primos «extrusión» y «hernia discal secuestrada» — y nadie te explicó qué significan, no estás solo. Son formas de hernia discal definidas por su geometría, no por cuánto dolor producen, y esa distinción cambia por completo cómo deberías interpretar tu propio informe.

¿Qué es exactamente una hernia discal?

Una hernia discal ocurre cuando parte del material de un disco intervertebral (el amortiguador entre dos vértebras) se desplaza más allá de su espacio normal. Para que se considere «localizada» — y por lo tanto una hernia — ese desplazamiento debe abarcar menos del 25% de la circunferencia del disco. Si abarca más, no se llama hernia: se llama abombamiento, y es una categoría distinta.

Esto viene de la nomenclatura publicada originalmente en 2001 por las sociedades norteamericanas de columna y neurorradiología (Fardon & Milette), actualizada en 2014 por el mismo grupo de trabajo (Fardon et al., «Version 2.0») — es la vigente hoy y la que usan los radiólogos para escribir los informes de resonancia. Vale aclarar: en la práctica, no todos los informes usan el corte exacto de 2014, así que si tu resonancia menciona un porcentaje distinto, no es un error — es simplemente una versión algo más antigua de la misma nomenclatura.

Protrusión vs. extrusión: la diferencia es geometría, no gravedad

Cuando tu informe distingue entre protrusión y extrusión, no está diciendo cuál es «peor» — está describiendo la forma del material desplazado:

  • Protrusión: la base (donde el material sigue conectado al disco) es más ancha que la punta que sobresale. Como una gota apoyada firmemente en su base.
  • Extrusión: la punta que sobresale es más ancha que la base, o no hay continuidad con el disco de origen. Como un hongo, o una gota que ya se despegó.
  • Secuestro: un subtipo de extrusión donde el fragmento perdió toda conexión con el disco original y quedó libre.

Un dato que suele tranquilizar a los pacientes: cuando un fragmento pierde continuidad con el disco (extrusión con secuestro), el cuerpo lo reconoce como tejido a reabsorber. Aproximadamente 2 de cada 3 hernias discales se reabsorben espontáneamente con el tiempo — muchas veces las extrusiones y secuestros se reabsorben más rápido que las protrusiones, precisamente porque están más expuestos al sistema inmune.

Por qué el término de tu informe no predice tu dolor

Esto es lo más importante de todo el documento original: los autores fueron explícitos en que ningún término de esta clasificación implica causa, síntoma, pronóstico ni necesidad de tratamiento. Es morfología pura — describe la forma del disco en la imagen, no tu experiencia clínica.

La evidencia lo respalda: un tercio de las personas en sus cuarenta puede tener una hernia discal y no haberse dado cuenta nunca, porque no le duele. La correlación entre lo que muestra la imagen y lo que efectivamente causa tu dolor solo se establece con un examen clínico — no leyendo el informe solo.

¿Qué hacer con esta información?

tratamiento quiropráctico hernia discal SantiagoUn hallazgo de protrusión o extrusión en tu resonancia no es, por sí solo, una sentencia de cirugía. La atención quiropráctica es una alternativa de tratamiento real y de primera línea cuando el dolor se circunscribe a la espalda baja, el glúteo o baja por la pierna como ciática, sin señales de alarma de un nervio comprimido más serio (pérdida de fuerza progresiva, alteración de esfínteres). La cirugía sigue siendo una opción — no la única, ni necesariamente la primera — y la decisión depende de la correlación entre tu clínica real y lo que muestra la imagen, no del nombre técnico que aparece en el papel.

Referencias

Fardon DF, Milette PC. Nomenclature and Classification of Lumbar Disc Pathology. Spine. 2001;26(5):E93-E113.

Fardon DF, Williams AL, Dohring EJ, Murtagh FR, Rothman SLG, Sze GK. Lumbar Disc Nomenclature: Version 2.0. The Spine Journal. 2014;14(11):2525-2545.

Fuentes: Fardon DF, Milette PC. Nomenclature and Classification of Lumbar Disc Pathology. Spine. 2001;26(5):E93-E113 (documento original). Actualizada por: Fardon DF, Williams AL, Dohring EJ, Murtagh FR, Rothman SLG, Sze GK. Lumbar Disc Nomenclature: Version 2.0. The Spine Journal. 2014;14(11):2525-2545 — misma coalición de task forces (NASS/ASSR/ASNR), es la versión vigente.

Cambio más relevante entre versiones — umbral de "localizado": el documento de 2001 definía hernia como desplazamiento <50% (180°) de la circunferencia, con un subtipo "broad-based protrusion/hernia" para el rango 25-50%. La versión 2.0 (2014) bajó el umbral a <25% (90°) y eliminó el subtipo "broad-based" como forma de hernia — ese rango (25-50%) se reclasifica ahora como abombamiento asimétrico, no como hernia. En la práctica clínica esto no está uniformemente adoptado: series quirúrgicas y algunos radiólogos siguen reportando con el corte de 2001. No presentar el número como si fuera unánime al hablar con pacientes.

Categorías diagnósticas generales del disco: normal, variante congénita/del desarrollo, degenerativo/traumático (fisura anular, hernia, degeneración), infeccioso/inflamatorio, neoplásico, o variante morfológica de significado incierto. Un mismo disco puede clasificarse en más de una categoría simultáneamente.

Degeneración — dos subtipos: espondilosis deformans (afecta principalmente el anillo fibroso, osteofitos marginales, altura discal conservada — más ligada al envejecimiento normal) vs. osteocondrosis intervertebral (afecta núcleo y platillos vertebrales, pinzamiento del espacio, fenómeno de vacío, esclerosis reactiva — proceso más claramente patológico aunque no necesariamente sintomático).

Definición operacional de hernia (vigente, 2014): desplazamiento localizado o focal (<25% / 90° de circunferencia) de material discal (núcleo, cartílago, hueso apofisario fragmentado o tejido anular) más allá del límite del espacio discal, definido craneo-caudalmente por los platillos vertebrales y perifericamente por los bordes de la apófisis anular del cuerpo vertebral (excluyendo osteofitos). El corte de 25% es convencional, no indica etiología, relación con síntomas ni necesidad de tratamiento.

Abombamiento (bulging), vigente 2014: presencia de tejido discal más allá de los bordes de la apófisis anular a lo largo de toda la circunferencia — no es una forma de hernia. El abombamiento asimétrico (>25% de la circunferencia) suele verse como adaptación a deformidad adyacente (ej. escoliosis).

Fisura anular (preferido sobre "anular tear", 2014): separaciones entre fibras anulares, separación de fibras de su inserción en el cuerpo vertebral, o separaciones que se extienden de forma radial, transversal o concéntrica, involucrando una o varias capas de las láminas anulares. Se ven como zonas de alta intensidad en T2 (contenido líquido/tejido de granulación) y pueden realzar con gadolinio.

Protrusión vs. extrusión (criterio de distancia base/punta, sin cambios entre 2001 y 2014): protrusión = la distancia máxima entre bordes del material desplazado, en cualquier plano, es menor que la distancia entre los bordes de la base. Extrusión = esa distancia es mayor que la de la base en al menos un plano, o no existe continuidad entre el material desplazado y el disco de origen — suele ser no contenida. Extrusión con pérdida total de continuidad = secuestro (fragmento libre). El término "migración" describe la posición del fragmento respecto al sitio de extrusión, independiente de si está o no secuestrado.

Hernia aguda vs. crónica (refinado en 2014): una hernia aguda puede mostrar señal T2 más brillante que el disco de origen (mayor contenido de agua/inflamación) y puede regresar espontáneamente sin tratamiento específico. Una hernia relativamente aguda puede superponerse a una hernia preexistente — no asumir que toda hernia visible en el informe es un evento único y reciente.

Contención: "contenida" = el material desplazado está completamente cubierto por anillo fibroso externo íntegro y/o el ligamento longitudinal posterior; los márgenes de una protrusión contenida suelen verse lisos en la imagen. "No contenida" = sin esa cobertura — típico de las extrusiones.

Zonas anatómicas (plano axial): central (el ligamento longitudinal posterior es más grueso aquí, por lo que la hernia suele desviarse levemente a un lado), subarticular (zona más frecuente de hernia, porque el ligamento es más delgado ahí), foraminal (rara, 5-10% de las hernias, pero especialmente sintomática por la cercanía al ganglio de la raíz dorsal), extraforaminal (infrecuente).

Niveles (plano sagital): discal, infrapedicular, pedicular, suprapedicular.

Clasificación de Modic (cambios en platillos vertebrales adyacentes, complementaria a la nomenclatura de hernia): Tipo 1 = baja señal T1 / alta señal T2 (tejido fibrovascular, inflamación, posible edema; puede ser agudo o crónico; es el que más se correlaciona con dolor lumbar). Tipo 2 = alta señal T1 / isointensa-alta T2 (reemplazo de médula ósea por grasa). Tipo 3 = baja señal T1 y T2 (esclerosis reactiva).

Grado de compromiso del canal: medido en el corte axial de mayor compromiso. Leve <1/3 del canal, moderado 1/3-2/3, severo >2/3. Mismo esquema aplicable a compromiso foraminal. (Este criterio se mantiene sin cambios entre las versiones 2001 y 2014.)

Grado de confianza diagnóstica: definitivo (sin duda), probable (>50% de probabilidad), posible (<50%). (Se mantiene sin cambios; lo único eliminado explícitamente en 2014 fue la sección de codificación ICD-9/10, no este criterio.)

Nota clínica de Daniel Zamorano (validada empíricamente en consulta, coherente con la fisiología de degeneración walleriana): lesiones nerviosas grado I/II asociadas a compresión radicular suelen resolver en días a ~2 semanas de manejo conservador adecuado; más allá de 2 semanas sin mejoría sugiere evaluar derivación a especialista. Esto es un patrón clínico, no un criterio de la nomenclatura NASS/ASSR/ASNR en sí — se incluye aquí como complemento práctico para quien esté evaluando manejo.

Preguntas frecuentes

La protrusión discal es un subtipo de hernia discal, no algo distinto. "Hernia discal" es el término general; "protrusión" describe específicamente la forma: la base del material desplazado es más ancha que la punta que sobresale. Todas las protrusiones son hernias, pero no todas las hernias son protrusiones (algunas son extrusiones o secuestros).

No son cosas distintas: la extrusión es un tipo de hernia discal, el más específico de los dos. "Hernia discal" es el paraguas general; "extrusión" te dice además la forma exacta — que la punta del material desplazado es más ancha que su base, o que ya no tiene conexión con el disco de origen.

No de forma automática. De hecho, los fragmentos secuestrados suelen ser de los que más rápido se reabsorben con el tiempo, porque quedan más expuestos al sistema inmune. La decisión de operar depende de tus síntomas actuales (pérdida de fuerza, alteración de esfínteres) y de la evaluación clínica, no solo del nombre en el informe.

No. Por definición, el abombamiento afecta más del 25% de la circunferencia del disco, mientras que una hernia es un desplazamiento localizado (menos del 25%). Son categorías distintas en la nomenclatura oficial — aunque algunos informes aún usan el corte más antiguo (50%), así que puede variar según el radiólogo.

Sí, es más común de lo que parece. Un tercio de las personas en sus cuarenta puede tener una hernia discal sin haberlo notado nunca. La presencia de una hernia en la imagen no implica, por sí sola, que sea la causa de un dolor — o que vaya a doler en el futuro.


Dr. Daniel Zamorano

Dr. Daniel Zamorano, Quiropraxia1 · Acerca de mí →

Powered by Joinchat