La ciática en Santiago es una de las consultas más frecuentes en Quiropraxia1. Si sientes un dolor que baja desde la espalda baja hacia la pierna, hormigueo, pinchazos o sensación de entumecimiento en el glúteo, muslo o pie, es probable que estés frente a una irritación del nervio ciático — también llamada lumbociática — y en la gran mayoría de los casos tiene solución sin cirugía.
¿Qué es la ciática y cómo reconocerla?

La ciática o nervio ciático irritado se manifiesta con dolor que viaja desde la zona lumbar o glútea hacia la pierna, a veces llegando hasta el pie. A diferencia del lumbago simple — que se queda en la espalda baja y rara vez baja de la rodilla — la ciática produce sensaciones poco habituales: hormigueo, pinchazos, sensación de frío o calor, alteración de la sensibilidad y en algunos casos debilidad muscular en la pierna. El término Lumbociática es similar solo que hace énfasis en que el dolor inicia en la zona lumbar y que se expande como hemos comentado.
Al estar comprometiendo una vía de comunicación — el nervio — la información que se transmite a través de él se distorsiona, generando esas sensaciones que lo distinguen del dolor articular habitual.
Técnicamente, el término «ciática» está cayendo en desuso porque existen formas más precisas de nombrar el problema según su causa. Lo importante no es el nombre sino identificar correctamente qué estructura está irritando al nervio y en qué punto de su recorrido.
Causas frecuentes de ciática
A nivel de la columna lumbar
Hernia discal lumbar (HNP): el disco intervertebral cuando se daña puede abultarse irritando las raíces nerviosas que van a formar el nervio ciático. En un primer momento se habla de discopatía, luego cuando progresa, de hernia discal o hernia del núcleo pulposo. Este mecanismo afecta mayormente a personas alrededor de los 50 años.

Estenosis foraminal: ocurre cuando las foráminas — los espacios por donde emergen los nervios desde la columna — se van estrechando por el desgaste progresivo. Afecta más comúnmente a personas mayores y explica la clásica imagen del adulto mayor inclinado hacia adelante con dolor tipo ciática al caminar.
Radiculopatía: irritación de las raíces nerviosas lumbares por restricción de movimiento vertebral, sin necesidad de hernia. Es el término técnicamente más preciso para muchos casos de ciática y uno de los que mejor responde al tratamiento quiropráctico.
A nivel de la pelvis
Disfunción sacroilíaca: la pelvis es un anillo de hueso que sustenta la columna, formado por tres piezas cuyas uniones principales son las articulaciones sacroilíacas. Cuando estas articulaciones tienen problemas, pueden irritar los nervios cercanos y generar un dolor que se irradia hacia la pierna — idéntico a la ciática lumbar clásica.

Síndrome del piriforme: el nervio ciático sale de la pelvis bajo el músculo piriforme, que puede comprimirlo al contraerse en exceso. En algunas personas el nervio incluso pasa directamente a través de este músculo. El piriforme trabaja dando estabilidad a las articulaciones sacroilíacas — por eso cuando éstas tienen problemas, no es raro encontrarlo trabajando en exceso e irritando al nervio ciático de forma secundaria. El dolor de ciática en el glúteo es frecuente cuando el piriforme está comprometido
¿Qué sucede cuando el nervio ciático es agredido?
En los problemas comunes de columna — sin trauma importante — rara vez se sobrepasa el estadio de neuropraxia. Muchos pacientes presentan alteraciones solo evidenciables con tests específicos, con irritación pero sin daño real — y en esos casos la recuperación puede ser extremadamente rápida al remover el elemento irritante.
Cuando hay compromiso nervioso real, la recuperación sigue un patrón diferente al habitual. Se presentan generalmente 3 escenarios (clasificación de Seddon):
a) Neuropraxia — el nervio fue comprometido pero no hay daño grave en su estructura. La recuperación puede ser muy rápida, de días a semanas, dependiendo de la resolución de la causa. Implica principalmente a la mielina, la envoltura externa del nervio, fundamental para la conducción nerviosa. Grado I en clasificación de Sunderland.
b) Axonotmesis — el nervio fue agredido y está en proceso reparatorio. La estructura aún es continua, por lo que a pesar de existir degeneración interna y regeneración subsiguiente, el pronóstico es generalmente bueno. La regeneración ocurre a razón de 1 mm por día o 1 pulgada por mes. Grados II al IV en clasificación de Sunderland.
c) Neurotmesis — el nervio ha sufrido daño franco con sección completa. En estos casos la cirugía es necesaria — sin intervención no hay posibilidad de recuperación funcional. Grado V en clasificación de Sunderland.
El tratamiento quiropráctico de la ciática en Santiago
El tratamiento de la ciática en Santiago en Quiropraxia1 comienza con una evaluación exhaustiva para identificar cuáles son los segmentos de la columna lumbar o de la pelvis que presentan alteraciones y en qué sentido hay que hacer las correcciones. El nervio ciático no se irrita por azar — siempre existe un trastorno del funcionamiento de la columna que no solo implica el lugar afectado sino también su entorno.
Estas correcciones se realizan con ajustes vertebrales de alta velocidad y muy poca amplitud, lo que los hace seguros y altamente precisos. Cambian de manera significativa la forma en que las estructuras funcionan — y con ello, los síntomas del paciente.
Con más de 18 años de experiencia en Providencia, hemos tratado exitosamente casos de ciática sin cirugía que no habían mejorado con reposo, antiinflamatorios ni kinesiología. El resultado depende del tiempo de evolución y del tipo de daño — por eso es importante no esperar meses antes de consultar.

